NUESTRA COMUNA - PERSONAJES DE LA COMUNA -

Escrito por Ariel Moya
NUESTRA COMUNA - PERSONAJES DE LA COMUNA

PERSONAJES DE LA COMUNA

DON DOMINGO EYZAGUIRRE, EL FUNDADOR 

Don Domingo de Eyzaguirre y Arechavala nació en Santiago el 17 de julio de 1775.  Fueron sus padres don Domingo Eyzaguirre Escutasolo, vasco que había llegado a Chile en 1757 y doña María Rosa Arechavala y Alday, dama criolla, sobrina del Obispo de Santiago don Manuel Alday. 

Después de haber aprendido lo básico que se enseñaba en las escuelas de la época, sus padres decidieron ponerlo en el seminario, donde sólo iban los hijos de las familias más distinguidas. Allí aprendió latín, filosofía, teología y derecho romano. Cuando terminó sus estudios en el Seminario asumió el cargo de ensayador de la Casa de Moneda en 1794, cargo que heredó de su padre. Sin embargo, no era un hombre para desarrollar un trabajo sedentario y al año siguiente consiguió que su padre le entregara la administración de la Hacienda de San Agustín de Tango, hasta donde se trasladó a los 20 años de edad.

Su primer afán fue mejorar las condiciones de vida de los más pobres. A fin de evitar que sus inquilinos se embriagaran el día domingo gastándose lo ganado en la semana dejando abandonados a sus mujeres e hijos, decidió pagarles una vez al año, llevando de cada uno de ellos su cuenta. A las mujeres y niños los hizo trabajar en un telar que instaló en la hacienda a fin de procurar vestuario, que en esa época escaseaba y era caro.  

También se preocupó de elevar las condiciones morales de sus trabajadores. En las noches se dedicaba a enseñar a grandes y pequeños la doctrina cristiana y a prepararlos para la recepción de los sacramentos.  Los días festivos y de lluvia en que no podían trabajar, les servía gratuitamente la comida y los atendía y curaba en sus enfermedades. 

Quiso poner en práctica, no siempre con éxito, una serie de nuevos métodos y cultivos que se realizaban en otras partes.  Importó semillas y plantas, así como maquinarias e instrumentos. 

Cuando se inició el proceso de Independencia en 1810, don Domingo Eyzaguirre, a pesar de ser hijo de español, adhirió a la causa patriota al igual que sus hermanos. (Don Agustín de Eyzaguirre formó parte de la Junta de Gobierno de 1813).

En 1811 fue nombrado Intendente de la obra del Canal del Maipo junto a don Joaquín Gandarillas y como director don Juan José Goycoolea. Esta obra la había iniciado el Gobernador don Luis Muñóz de Guzrnán en 1802, aunque su primer proyecto de construcción se remontaba a 1710, con el objeto de regar los dilatados llanos de Maipo. Tiempo después, el Director Supremo don Bernardo O'Higgins volvió a ocuparse de la obra, dejando a cargo de ella a don Domingo Eyzaguirre. Finalmente, el 20 de agosto de 1820 se inauguró el canal, se abrió la boca toma y se hicieron llegar las aguas hasta el río Mapocho.

En vista de las nuevas perspectivas que se abrían para estas tierras, el Gobierno y el Senado comisionaron a don Domingo Eyzaguirre para que vendiese el agua del Canal San Carlos y los terrenos en sitios bien delimitados o hijuelas, dejando al centro un espacio para la fundación de una Villa que llevaría el nombre de San Bernardo.

El invierno de 1827 trajo un terrible temporal que dejó totalmente inutilizado el Canal del Maipo.  El gobierno del General Francisco A. Pinto, ante la imposibilidad de asumir los gastos que implicaban las reparaciones, resolvió entregar el Canal a los propietarios de los derechos de agua para que ellos hicieran las reparaciones.  Estos resolvieron crear la Sociedad del Canal del Maipo (5 de julio de 1827), de la que don Domingo Eyzaguirre fue elegido su Presidente (cargo que ejerció hasta su muerte). 

El nombre de don Domingo Eyzaguirre, está unido a muchas otras obras de diversos aspectos de la vida nacional. En 1820 se le encargó la reparación del Hospicio, en 1828 el Cabildo de Santiago lo nombró Protector de Escuelas, cargo desde el cual se preocupó de ampliar la instrucción primaria y de la aplicación del método pedagógico Lancasteriano, que había introducido O'Higgins. 

Además, participó activamente en el Poder Legislativo: fue presidente de la Asamblea Provincial de Santiago en 1823; diputado por Santiago de 1824 a 1825 y este último año actúa como diputado suplente por Santiago; en 1826 es elegido vicepresidente del Congreso Nacional; diputado nuevamente por Santiago entre 1834 y 1842; vicepresidente de la Cámara de Diputados de 1836 a 1839. 

En 1834 se estableció el Departamento de La Victoria, cuya capital pasó a ser San Bernardo y el señor Eyzaguirre fue nombrado Gobernador del Departamento, cargo que ocupó hasta 1845, sin recibir remuneración alguna. El 20 de mayo 1838 se fundó la “Sociedad Chilena de Agricultura” a inspiración de don Miguel de la Barra y don Domingo Eyzaguirre fue elegido su primer presidente, cargo que ocupó por poco más de un año. 

Sus últimos años de vida los dedicó a los trabajos del Canal del Maipo, de los que se preocupaba, incluso, desde su lecho de enfermo, dando instrucciones para su reparación en vista de los desbordes del río. Sintiendo cercano su fin, continuó dando limosna y cuando ya estaba más grave hizo entrar a los pobres que había en el patio y les repartió todo lo que quedaba diciéndoles: "Ya se acabó, adiós, hasta la otra vida". 

Don Domingo de Eyzaguirre y Arechavala falleció en Santiago el día 23 de abril de 1854 a las 0:15 hrs, próximo a cumplir 79 años de edad.

EMILIANO FIGUEROA LARRAÍN

Nació el 12 de julio de 1866 en el hogar de don Francisco de Paula Figueroa Araos y doña Rosalía Larraín Echeverría. Por su padre descendía de don Tomás de Figueroa, coronel realista fusilado por amotinarse en 1811 y de una prima hermana de los hermanos Carrera, mientras que por el lado de su madre descendía de un ministro de O'Higgins.

Se educó en el Colegio San Ignacio y posteriormente en la Universidad de Chile, donde obtuvo el título de abogado en 1889. El 21 de abril de ese año se casó con Leonor Sánchez Vicuña, con quien tuvo 4 hijos. 

Se estableció en San Bernardo en una quinta ubicada en Freire esquina de 12 de febrero, y allí lo sorprendió la revolución de 1891. Como había sido admirador del presidente José Manuel Balmaceda, contribuyó a agrupar al Partido Liberal Democrático y llegó a ser uno de los caciques electorales de la zona. Diputado por Melipilla y Victoria en los períodos 1900-1903 y 1903-1906, fue vicepresidente de la Cámara desde el 31 de octubre de 1905 hasta el fin de la legislatura. En la siguiente lo eligieron representante de Rere y Puchacay y en la de 1909-1912 fue Diputado por Itata, pero no terminó el período.

A partir del 15 de septiembre de 1909 fue ministro de Justicia e Instrucción Pública del presidente Pedro Montt y subrogante en Interior mientras el presidente visitó oficialmente Buenos Aires. Sin embargo, éste falleció en agosto de 1910 y en septiembre Emiliano Figueroa debió asumir la Presidencia de la República.

Desde 1911, Fiqueroa fue ministro plenipotenciario en la corte madrileña de Alfonso XIII hasta 1914, en que pasó con igual cargo ante la Casa Rosada de Buenos Aires, permaneciendo siete años en Argentina.  En 1918 firmaba el pacto llamado ABC, entre Argentina, Brasil y Chile. En 1920 regresó a Santiago.

Ese año de crítica elección presidencial Figueroa formó el Tribunal de Honor que tuvo que dirimir el estrechísimo resultado electoral: Arturo Alessandri 177 electores, Barros Borgoño, 176. 

El 18 de septiembre de 1925 se promulgó la reforma que tomó el nombre de Constitución Política de 1925. El 1º de octubre renunció el presidente, a causa de lo cual se llamó a elecciones, las que se realizaron el 23 del mismo mes. Emiliano Figueroa consiguió un triunfo aplastante sobre su contendor, el doctor José Santos Salas, jurando el 23 de diciembre como Presidente de la República para el período 1925-1931. 

En abril de 1927, Figueroa solicitó licencia, dejando en la vicepresidencia al entonces ministro del Interior, general Carlos Ibáñez del Campo. El 4 de mayo de 1927 el Congreso aceptó la renuncia del Presidente Figueroa. Sin embargo, cuando al año siguiente el canciller le ofreció la Embajada de Chile en Perú -creada después de largas negociaciones diplomáticas- Figueroa accedió a ser su primer titular.  

El trabajo del embajador y sus colaboradores fue el que venció todas las resistencias de la opinión peruana para llegar al Tratado de Paz y Amistad y al Protocolo del 3 de junio de 1929 que solucionó definitivamente el problema de Tacna y Arica. El embajador regresó de Lima en 1930 para asumir el cargo de Presidente del Banco Central. 

El sábado 16 de mayo de 1931 almorzó con algunos amigos en el Club de la Unión y luego quedaron a la espera de Manuel Torres Boonen, quien los pasaría a buscar para ir hasta Aculeo a la celebración de los 90 años de la madre de unos amigos.  Mientras Torres manejaba su automóvil, en el cruce de Benavente con Gorbea chocaron con un auto de alquiler.  Don Emiliano Figueroa Larraín fue trasladado a la Asistencia Pública, donde falleció poco más tarde.

ENRIQUE FOLCH Y SILVA

En 1905 llegó a San Bernardo un joven serio y apuesto proveniente de San Felipe donde había nacido hacia 1880: era don Enrique Folch. En esta ciudad que lo acogió, contrajo matrimonio con la señorita María Amanda Angulo, formando un hogar que completaron cinco hijos: Guido (músico, compositor del Himno del Liceo de Hombres), Enzo, Hugo, Mario y Aldo.

Trabajó muchos años como contador pagador de la Empresa de Ferrocarriles del Estado y, posteriormente, en sociedad con su cuñado Leopoldo Angulo, administró el Salón Teatro Venus, el único existente en la ciudad.  

Movido por su afán de servicio, fundó junto a otros compañeros de ideal, la Segunda Compañía de Bomberos en 1917 y a ella perteneció toda su vida. También participó en Rotary Club, pero fue la actividad bomberil la que lo absorbió totalmente, tanto que todos sus hijos siguieron su huella. Como "botón de muestra" está el Himno del Cuerpo de Bomberos, con letra suya y música de su hijo Guido.  

Enrique Folch inició la tradición de que la sirena del cuerpo de bomberos anunciara a la ciudad el mediodía. Vivía en Freire esquina de Arturo Prat y, poseyendo una de las pocas radios de su época, escuchaba cuando daban las doce horas y lo comunicaba desde su casa, con una banderola, al cuartelero quien procedía a tocar la sirena.  

Falleció el 12 de septiembre de 1940.

MANUEL MAGALLANES MOURE 

Destacado poeta nacional, nació en La Serena el 8 de noviembre de 1878. Manuel Magallanes vivió largos años en San Bernardo, ajeno a los ajetreos de la capital y siendo muy joven se dio a conocer a través de poemas publicados en la revista "Pluma y Lápiz". 

De sus obras poéticas se conocen las siguientes: "Facetas" (1902), "Matices" (1904), "La Jornada" (1910), "La Casa Junto al Mar” (1918), "El Florilegio" (1921).  Ya en los libros de comienzos de siglo, Magallanes muestra una seguridad de poeta maduro, a pesar de no haber en ellos ningún poema superior, excepción quizás de "Sobremesa Alegre". Todos sus versos revelan una vida interior intensa y el poeta recurre frecuentemente a los elementos inanimados para expresar sus emociones.

El poeta Magallanes vivía en una amplia casona de la calle Eyzaguirre, donde eran corrientes las tertulias dominicales a las que llegaban desde Santiago escritores y artistas. Aquí recibió en 1904 a la Colonia Tolstoyana que gracias a su apoyo se pudo establecer, tratando de hacer realidad sus ideales.

En 1903 se había casado con su prima Amalia Vila Magallanes, con quien tuvo a Amalia en 1904 (que falleció de pocos años) y a Mireya, nacida en 1905.  Se desempeñó como Secretario Municipal y después Regidor hasta 1909.  En 1911 funda el periódico semanal "La Reforma", que se mantuvo hasta 1916.

En 1913 fue presidente de la Asociación de Artistas y Escritores de Chile, la que en 1914 patrocinó unos juegos florales a los que Lucila Godoy presentó sus "Sonetos de la Muerte". Ahí nació Gabriela Mistral,  que por esos años tuvo un amor silencioso y oculto por Manuel Magallanes.

Muy amigo de Pedro Prado, dio nacimiento con él y otros escritores y artistas al famoso grupo de "Los Diez". En 1915 incursionó también en la pintura, presentando una exposición en 1916 organizada por este grupo. Su obra pictórica, escasa en número, ha sido apreciada elogiosamente por algunos críticos.

Manuel Magallanes junto a su amigo Francisco Zapata Lillo fundan en San Bernardo, en junio de 1918, la "Sociedad de Conferencias Públicas", donde son ellos quienes dan la primera charla, amenizada con números musicales, en el amplio salón de actos de la Escuela Superior de Niñas No 2.

Este gran poeta fue el gran animador junto a su amigo Francisco Zapata Lillo de la vida cultural de San Bernardo en las primeras décadas de este siglo, las que se vieron seriamente dañadas con su muerte repentina, ocurrida el 19 de enero de 1924, a los 45 años de edad.

FRANCISCO ZAPATA LILLO

El 17 de junio de 1879 del matrimonio formado por Francisco Zapata Castro y doña Rosa Lillo nace un tercer hijo, que pasó a llamarse Francisco.

Cuando sólo contaba con escasos años su familia se trasladó a la Región del Maule, cerca del histórico pueblito de "Yerbas Buenas". Fue aquí, donde pasó su infancia y cursó sus primeros estudios primarios y secundarios.

De sus profesores, a quien más recordó en este Liceo por sus grandes dotes de maestro, fue a Don Fidel Pinochet Le Brun, con quien se volvió a encontrar después en San Bernardo, como primer Rector del Liceo de Hombres. 

Cuando tenía 13 años falleció su madre y pocos años después su padre abandonó el hogar, viviendo su juventud solitario y con grandes sacrificios. Al obtener su grado de bachiller se vino a Santiago, donde se albergó en casa de una familia francesa y fue quizás aquí donde nació su gran cariño por Francia, su cultura y su pueblo. Ingresó al Instituto Pedagógico, donde se matriculó en las Asignaturas de Francés y Castellano, obteniendo el título en 1901.

Por esta época se da a conocer como escritor, publicando crónicas y comentarios en la  revista “La Ilustración” con el seudónimo de ZAPATECHE.  
El gobierno, reconociendo sus méritos, le concede una merecida Beca por tres años, en 1903, para perfeccionar sus estudios en Francia y España. Zapata Lillo fue en París un alumno más que sobresaliente y a fines de 1903 se casa con la joven francesa Julia Marthe Granier Bonnet, con quien formó un hogar feliz que vinieron a alegrar aún más sus hijos Solange, René, Héctor y Juan.

Don Francisco y su esposa regresaron a Chile en 1906, instalándose en una hermosa quinta ubicada en Eyzaguirre esquina de 12 de Febrero, separada por la calle Sánchez (hoy Zapata Lillo) de la quinta de Don Emiliano Figueroa.

Apenas regresó fue nombrado profesor de Francés del Instituto Nacional y a fines de ese año, profesor Auxiliar de Francés del Instituto Pedagógico. Cuatro años después se le nombró Profesor de la Academia de Guerra y en 1914 de la Escuela Militar.  En 1919 se le concede el Título de Catedrático de la Universidad de Chile, nombrándosele Profesor en Propiedad de Francés en el Instituto Pedag6gico. 

Escribió numerosos textos didácticos, como su famosa "Crestomatía Francesa", "El Croquis en la Enseñanza de los Idiomas Extranjeros", "L'Argot", "Le Cid" (Tragedia de Corneille, con notas de Zapata Lillo), "Ruy Blas" (Drama de Víctor Hugo), "Lecturas Educativas" y "Voyage en Franca".

A éstas hay que añadir sus obras literarias como "Cuentos de Mi Tierra", premiada por el Consejo de Bellas Letras en 1914; "Las Horas Rosadas", libro de poemas inspirados en el gran amor que profesaba a su esposa e hijos y en la felicidad de su hogar; y su novela "Torbellino”.

En San Bernardo, fue el impulsor de la actividad cultural, junto a su amigo Manuel Magallanes. Ambos fundan en 1910 la Sociedad de Instrucción Popular Centenario, con el objeto de crear Escuelas para Obreros.  Participa en la "Sociedad Protectora de Estudiantes Pobres", creada en 1913 por su ex Profesor Don Fidel Pinochet. En 1915, junto a Santiago Mac-Lean y otros, funda el periódico “La Idea” y ese mismo año participa en la "Sociedad de Instrucción Popular".  En 1918, Magallanes Moure y Zapata Lillo fundan la Sociedad de Conferencias Públicas, y al siguiente fundan el "Ateneo de San Bernardo", que daría prestigio a nivel nacional a la ciudad.

Su hogar era lugar de encuentro de intelectuales, artistas nacionales y extranjeros. Allí llegaban escritores, poetas, pintores y entre los extranjeros destacan Paul Hazard (francés) y el español Blasco Ibáñez.

Don Francisco Zapata Lillo falleció el 8 de octubre de 1925 a la edad de 46 años.


BALDOMERO LILLO FIGUEROA

Nace el 6 de enero de 1867. Sus padres fueron José Nazario Lillo Mendoza y su madre Mercedes Figueroa. Estudió en una pequeña escuelita en Bucalemu, y en 1873 ingresó como estudiante al Liceo de Lota, donde cursó 2º año de humanidades. 

Después de ese año abandonó sus estudios, ingresando a trabajar como empleado en la pulpería de Lota y estuvo allí durante 6 años, hasta convertirse en jefe.

Sus años como comerciante los dejó notar en su cuento "Tienda y Trastienda", publicado muchos años después.  Lillo leía en sus largos ratos de ocio en la tienda todo lo que cayera en sus manos, desde Julio Verne a algunos autores nacionales. 

En esos años de juventud despertó en él una atracción por la poesía y se conoce "El Amor" que apareció publicado en 1898 en la Revista Católica.

Su hermano Samuel lo introdujo en el mundo de las tertulias y encuentros de escritores, y en una de esas ocasiones Baldomero se atrevió a contar algunos cuentos de mineros, provocando que los asistentes le insistieran para que los escribiera.

En agosto de 1903 ganó el certamen literario convocado por la Revista Católica, con una leyenda titulada "Juan Fariña". Su triunfo le hizo pensar en la idea de dar a conocer sus otros escritos, con aplausos unánime de la crítica al famoso "Sub Terra", donde incorpora 8 cuentos relativos a la vida de los mineros, la tristeza, los peligros que corren a diario, y denuncia el problema social que allá existe.

Además de ingresar al Ateneo de Santiago, se incorpora al mundo literario por sus colaboraciones asiduas en El Mercurio y Zig-Zag.  Producto de esos relatos en 1904 surge "Sub Sole", otro libro que también adquiere renombre, pese a ser de menor cantidad que el primero.

De esas crónicas y colaboraciones surge también "Relatos populares" que no verán la luz sino después de fallecido el autor, el año 1942. Ya en esa época se establece en San Bernardo, en calle Urmeneta, entre San José y San Alfonso. Al crearse el Liceo de Hombres en 1913, el Consejo de Instrucción Pública presentó una terna al ministro con los candidatos a rector, en donde figuran, en primer lugar, Don Fidel Pinochet Le Brun y, en segundo lugar, Baldomero Lillo.

Su salud enfermiza le hace presentar su jubilación como funcionario de la Universidad, retirándose a su casa, ubicada en ese momento en O'Higgins esquina de José Joaquín Pérez, contando con la compañía de su esposa, Natividad Millar y sus hijos, donde fallece el 10 de octubre de 1923.

Su amor por San Bernardo se materializó en que sus restos descansaron durante 78 años, en el mausoleo de la Sociedad “Progreso y Socorros Mutuos”, ubicado en el cementerio parroquial de San Bernardo.

Sin embargo, sus restos fueron trasladados el viernes 5 de abril del 2002 al cementerio general de Lota por petición de sus familiares.

LUIS SEPÚLVEDA SALVATIERRA

Nació en Santiago el 28 de junio de 1887. Sus padres fueron don Toribio Sepúlveda Sánchez, quien falleció cuando su hijo Luis tenía 10 años de edad, y la señora Grisilda Salvatierra Gárate, la que lo alentó para que estudiara Medicina. 

Comenzó sus estudios en el colegio particular de don Tomás Mesfas. Este establecimiento educacional llamado "Manuel Antonio Tocornal" estaba situado en la calle Dávila. Poco tiempo después ingresó al antiguo Liceo Santiaguino, hoy Liceo Valentín Letelier de la Avenida Recoleta y terminó sus humanidades en el Instituto Nacional.

Don Luis se matriculó en la Escuela de Medicina en el mes de abril de 1905. La práctica de hospital lo puso en contacto con el dolor ajeno, formando su carácter. En octubre de 1912 el doctor Luis Sepúlveda fue nombrado cirujano del Regimiento Velásquez, de guarnición en Tacna, recibiéndose del cargo en los primeros días de noviembre del mismo año.

Tacna, chilena entonces, era asiento de una División del Ejército cuando le llegó el aviso de su traslado a la Escuela de Infantería de San Bernardo (de Suboficiales en aquel tiempo). En el mismo tiempo que sirvió en la Escuela de Suboficiales, trabajó también en la Escuela de Aviación.

El Dr. Sepúlveda ejerció su profesión en San Bernardo, en la calle Arturo Prat Nº 239, donde vivió con su señora madre y una hermana. Al poco tiempo de residir en esta ciudad, don Fidel Pinochet Le Brun, rector del Liceo de Hombres recién fundado, invitó a don Luis a organizar la Sociedad Protectora de Estudiantes Pobres, que ya existía en varias partes de Chile.

Sus finalidades eran ayudar a los estudiantes bien preparados con libros de estudios y vestuario. Esta entidad se constituyó el 28 de septiembre del mismo año.  El Dr. Sepúlveda pasó a formar parte del directorio y fue elegido presidente el 27 de diciembre de 1943, y reelegido año a año, hasta el mes de octubre de 1970, en que solicitó a la Asamblea lo liberara de este cargo por razones de edad.

Don Ramón Portales Riesco, director de la Primera Compañía de Bomberos de San Bernardo, invitó a don Luis Sepúlveda a formar parte de ella como cirujano en el mes de noviembre de 1916. Más adelante fue director de ella don Arturo Dagnino y el doctor Sepúlveda fue elegido secretario, cargo en que se mantuvo varios años.  Fue ascendido hasta llegar a ser Superintendente del Cuerpo. En los años transcurridos como Superintendente, el Dr. Sepúlveda recibió el Premio Municipal de Treinta años y fue declarado miembro honorario de la Primera Compañía. Se le otorgó, además, la medalla de oro por 50 años de servicios y lo nombraron Director Honorario del Cuerpo de Bomberos.

El 1º de agosto de 1920 fue fundada en San Bernardo la Asociación Local de la Cruz Roja, la que ha prestado muchos e importantes servicios a la comunidad, en especial a las clases más desvalidas.  El Dr. Sepúlveda llegó a recibir el Premio por 50 años prestados a la Cruz Roja.  Don Luis Sepúlveda ingresó oficialmente al Hospital Parroquial de San Bernardo en marzo de 1930. A su llegada atendían el Hospital las religiosas Hijas de San José, protectoras de la Infancia. En el año 1931, fueron reemplazadas por la Congregación Hijas de Santa Ana, todas monjas bien preparadas en labores hospitalarias y que continúan sirviendo hasta nuestros días con el mismo espíritu de abnegación y sacrificio que las caracteriza.

Don Luis Sepúlveda Salvatierra, fundador también del Rotary Club de San Bernardo, tuvo en sus dilatados años de rotario una actuación brillante, especialmente en cuanto se relaciona con la Avenida de Relaciones Internacionales.  Perteneció también a la Sociedad Protectora de Socorros Mutuos, atendiendo a sus socios en forma gratuita tal como lo hacía en la Cruz Roja y con tanta gente de escasos recursos que acudía a pedir sus servicios.  El 16 de octubre de 1971, al cumplir 60 años como médico, la Ilustre Municipalidad de San Bernardo en sesión solemne lo declaró Ciudadano Ilustre.  La pareja ejemplar que formaron don Lucho y su esposa Amalia Dagnino sólo pudo separarla la muerte. El 3 de agosto de 1979 falleció la señora Amalia, después de haber cumplido 65 años de matrimonio. Dos años más tarde, el 16 de marzo de 1981, falleció el doctor Luis Sepúlveda Salvatierra, poco antes de cumplir 94 años de edad.

REVERENDA MADRE CUNEGUNDA 

Nació el 17 de enero de 1896, en la ciudad de Milán (Italia) con el nombre de Ana Antonia Margutti. Su padre, don José Margutti, trabajaba en una gran fábrica, pero murió cuando su hija se convertía en religiosa, el año 1919, adoptando el nombre de Madre Cunegunda. 

Se vino a América, llegando a Bolivia, donde estuvo 5 años. Se trasladó después a Santiago como maestra del Colegio de Lourdes, trabajando varios años como profesora.

En el año 1931 llegaron las religiosas Hijas de Santa Ana, a hacerse cargo del Hospital de San Bernardo gracias a la iniciativa y esfuerzo del doctor Luis Sepúlveda; la Madre Cunegunda fue nombrada Superiora, cargo desde el que llegó a dirigir la parte administrativa.

A su llegada, el Hospital era muy deficiente, pero logró levantarlo con la ayuda de todos los vecinos, en especial de los más pudientes; más importante fue la ayuda de los maestrancinos, ya que existía un convenio con la Maestranza de Ferrocarriles por el cual se les tenían salas reservadas para ellos y a la Madre se le consideraba como ferroviaria, con grado de jefe.

La primera preocupación fue ampliar la Maternidad y, a partir de entonces, se hicieron diferentes arreglos y ampliaciones; se hizo el cierre de todo el recinto hospitalario, después se construyó una pequeña Posta; se refaccionaron las salas de hombres y las salas de mujeres; se habilitaron dos pisos; más tarde se creó el pensionado y luego se materializó la obra más grande: el pabellón quirúrgico.

En 1962 fue condecorada con la Orden al Mérito Bernardo O'Higgins en San Bernardo, en una ceremonia que contó con la presencia del Ministro de Relaciones Exteriores, del Embajador de Italia y las autoridades locales.

Era una religiosa de muy profunda oración y muy humilde, realizando cualquier tipo de trabajo en el hospital.  Se relacionaba muy bien con todas las personas, de cualquier condición social.

La Madre Cunegunda vivió siempre en el hospital y murió a los 71 años de edad, el 22 de septiembre de 1967.

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